Empresas abandonan talento
Recursos Humanos

Cuando las empresas abandonan a las personas

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Si hay dato que preocupa mucho a las empresas, y más si pensamos en la época de escasez de talento en la que vivimos, es el número de personas que deciden dejar la empresa para buscar nuevos horizontes.

De hecho, el último informe de Dinamismo Laboral elaborado por Meta 4 e IESE pone en evidencia que, tras unos meses de cierta calma en el mercado de trabajo en el 2017, los empleados han empezado de nuevo a buscar la puerta de salida de sus empresas a lo largo del pasado 2018.

Índice dinamismo laboral meta 4 e iese 2019
Fuente: informe dinamismo laboral Meta4 e IESE 2018

Durante mucho tiempo se ha tendido a culpabilizar a la persona que decide marcharse, aquella que toma la decisión de bajarse del barco.

Sin embargo pocas empresas llegan a plantearse si están haciendo algo para que los empleados decidan irse ya que eso requería reconocer que están optando por abandonar el talento.

Resulta curioso lo miopes que puedan llegar a ser algunas organizaciones, mostrándose incluso muy sorprendidas de que una persona le planteé su decisión de marcharse cuando podría parecer que no hay una empresa mejor en la faz de la tierra en la que trabajar.

No son las personas las que dejan las empresas; son las empresas las que abandonan a las personas

No hace mucho leí una frase en el blog de Juan Carlos Casco donde mencionaba precisamente el hecho de que no son las personas las que dejan a las marcas sino que son estas las que abandonan a las personas.

Teniendo en cuenta que hoy en día la gestión de personas en un mundo digital mira de lleno a las experiencias que llevan años desarrollándose en el ámbito del marketing digital, me parece que esta frase resume de una manera muy acertada lo que en realidad está sucediendo en muchas organizaciones.

Las personas dejamos las organizaciones porque muy posiblemente esta ha decidido dejarnos, ignorarnos, obviarnos o simplemente no cuidarnos como empleados o colaboradores.

Todos en algún momento hemos sentido que la empresa nos abandonaba 

A lo largo de los años en los que he trabajado por cuenta ajena he vivido el mismo proceso de forma repetitiva cada vez que me incorporaba a una empresa:

Cuando empezaba a trabajar en una organización nueva, los primeros días me sentía como una niña con zapatos nuevos: todo estaba por descubrir, todo eran sonrisas, parabienes y buenas palabras.

Y de repente algo sucede que hace que cambie mi percepción de la empresa.

A veces eran cuestiones que eran claramente distintas a las planteadas en la entrevista, y en otras ocasiones eran pequeños detalles.

Detalles que se pasaron de puntillas en el proceso de selección o que incluso se maquillaron de forma deliberada ya que, al fin y al cabo, la empresa te está ofreciendo el proyecto de tu vida :-(.

O eso te venden.

Es precisamente en ese momento cuando la empresa ya ha empezado a abandonar a la persona, aunque pocas llegan a plantearse que sea así.

Simplemente es una persona más que se marcha y que será reemplazada por otra.

La realidad es que en muchas ocasiones la decisión de una persona de cambiar de empresa viene determinada por cómo se ha sentido tratada en la organización, cómo está siendo su experiencia como empleado. 

Empresas abandonan talento

Fuente: Freepik

Algunos signos que indican que las empresas abandonan a las personas:

Mentir de forma descarada en el proceso de selección

Desde el mismo momento en el que una empresa decide que la única manera de conseguir posibles candidatos y/o empleados es mintiendo en el proceso de selección, ya está abandonando a las personas.

No solo porque esa persona en cuanto vea la realidad echará a correr a la primera de cambio sino porque, además, la repercusión que tienen esas situaciones teniendo en cuenta el altavoz tan potente que suponen las redes sociales, genera que la reputación de la empresa se vea en entredicho.

Que una empresa necesite mentir para conseguir candidatos o que estos acepten una oferta que de otra manera no aceptarían, denota el más absoluto desprecio hacia las personas.

Tratar a las personas como si fuesen meras piezas de recambio

Una de las cuestiones que desafortunadamente sigue instalada en la mente de muchos «empresaurios» es la idea de que los trabajadores son fácilmente reemplazables y que si una persona no sirve o no quiere aceptar determinadas condiciones, hay una cola enorme que sí están dispuestas.

Lo cierto es que cada vez más será necesario que las empresas dispongan de personas con una serie de habilidades, conocimientos o experiencias ya que el riesgo de seguir esa estrategia de reemplazo de personas es que llegará un momento en que la empresa no será capaz de diferenciarse de otras.

Simplemente será una más, con todo lo que eso conlleva en un mundo globalizado e hiper especializado donde las empresas que tendrán más posibilidades de sobrevivir serán precisamente aquellas que ofrezcan algo diferente.

Y no nos engañemos: en el fondo son las personas que trabajan en las organizaciones las que  consiguen que esta sea diferente.

Utilizar el miedo como la principal herramienta para gestionar personas

Todavía me sorprende encontrar empresas donde parece que la cultura del miedo está ampliamente arraigada y, lo que es peor, aceptada por las personas.

Empresas, donde es habitual que se falte al respeto a los empleados o donde la amenaza, aunque sea sutil, forma parte de la estrategia habitual para gestionar personas.

Son empresas que siguen pensando en las personas como si fuesen un activo más de su propiedad, una mesa o un ordenador del que pueden disponer a su antojo y que, puede ser abandonado cuando ha pasado a ser inservible.

Fomentar la mediocridad

Algunas empresas optan por permitir determinadas conductas poco aconsejables y que estas sean vistas como normales, fomentando y permitiendo la mediocridad como algo habitual.

Conductas como consentir que algunas personas tengan la capacidad de tomar decisiones de forma arbitraria sin que se tengan en cuenta las consecuencias o que se acepte que las cosas se han hecho de una manera sin ningún interés en cambiar o mejorar, evidencia que la empresa ha optado por abandonar a las personas: su activo más valioso.

A pesar de que este tipo de conductas son claramente tóxicas, todavía hay organizaciones que persisten en utilizarlas, manteniendo y alentando a personajillos en sus filas que consiguen ahuyentar a cualquier atisbo de talento que quiera asomarse por la organización, con el único objetivo de perpetuarse hasta la que la empresa exhale su último aliento.

Isabel Iglesias

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Comentarios (22)
  1. Leonardo Tomás Cardillo 8 meses atrás

    Muy buen artículo. Gracias, Isabel.
    Atentamente,
    Leonardo Cardillo

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    • Isabel Iglesias 8 meses atrás

      Gracias Leonardo!

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  2. Juana Maria Hernandez 8 meses atrás

    Me gusta mucho leer tus artículos, Isabel, pero a veces me parece que vienen de un pais muy muy lejano. En el nuestro, desgraciadamente, la ley permite tratar como meros objetos a las personas, con articulos como el 44 del E.T, que permite a una empresa ceder a otra parte de su negocio, con personal incluido. ¿qué lectura pueden hacer esos trabajadores, que son vendidos como parte del negocio?

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    • Isabel Iglesias 8 meses atrás

      A ver Juana, eso es un tema jurídico que permite proteger las relaciones contractuales de los trabajadores. Yo no lo veo así. Hay empresas que no han hecho eso nunca y en cambio tratan a las personas como meras piezas de recambio.
      Gracias por pasarte por el blog!
      Isabel

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  3. Manfred Camero 8 meses atrás

    Hola Isabel.
    Que buen post y reflexión hiciste en este. En mi experiencia personal respecto buscando opciones de trabajo durante 2018, al menos aquí en México parece de cuento o burla pero es la realidad, ahora las empresas buscan «personas sin talento y sin poder de análisis» porque prefieren pagar menos teniendo esclavos que no cuestionen sus usos y costumbre arcaicos, de ahí que abunden las empresas mediocres.
    Y como bien comentas, las personas lo ven como algo «normal» o te «estan haciendo un favor porque te esta dando empleo» aunque sea con muy malas condiciones laborales, profesionales y salariales.
    En fin, cada quien para si mismo elije el cielo o infierno que quiera vivir…
    Gracias por compartir y saludos desde México.

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    • Isabel Iglesias 8 meses atrás

      Gracias Manfred!
      Me temo que eso que comentas pasa en muchos sitios. No es algo de una región o un país.
      Es una pena pero muchas organizaciones no sabrían detectar talento ni aunque llevase un letrero luminoso.
      Gracias por pasarte por el blog!

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  4. Lorena Royo 8 meses atrás

    Hola Isabel,
    Cómo comparto tu articulo!!Hoy más que nunca. Así me encuentro yo, buscando otras salidas, queriendo huir de una empresa que siento que me engaño, y donde me aburro soberanamente.
    Estoy un poquito cansada y por eso estoy mirando hacer el máster para dedicarme a la enseñanza.
    Tengo que decirte que tu articulo me ha reconfortado.
    gracias
    un cordial saludo

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    • Isabel Iglesias 8 meses atrás

      Mil gracias Lorena por tus palabras!!
      Me alegro enormemente que te haya servido. Eso no quiere decir que nos conformemos pero de vez en cuando no está de más saber que lo que nos pasa no es algo único.
      Gracias por pasarte por el blog!
      Isabel

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  5. Juan Carlos 8 meses atrás

    Hola Isabel. Felicidades por el artículo, estoy totalmente de acuerdo en tu exposición. Los empleados mediocres se forman en empresillas de tres al cuarto, las que podrían denominarse -1.0 .
    Dichas empresas, si, abundan de forma abrumadora. Cada individuo debe valorarse y decidir, sin el más mínimo atisbo de miedo, abandonar toda empresa tóxica, en la cuál retrocederá como profesional y lo que es peor, como persona, hasta no saber diferenciarse entre él o ella mismo y un indolente maniquí.

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    • Isabel Iglesias 8 meses atrás

      Ojalá fuese tan sencillo Juan CArlos.
      A veces, no es que no quieras marcharte sino que no puedes.
      También es verdad que esto es algo que cada uno, como profesional, debe trabajar.
      Gracias por pasarte por el blog!!

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  6. Conchi Castello 8 meses atrás

    Punta de partida para una reflexión y asi poder evitar la fuga de talentos en las empresas.
    Gracias Isabel!!!

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    • Isabel Iglesias 8 meses atrás

      Así debería ser Conchi!!
      Mil gracias por pasarte por el blog.
      Isabel

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  7. Victoria Redondo 8 meses atrás

    Hola Isabel

    Muy buen artículo, estoy completamente de acuerdo con que esas situaciones y otras como la falta de feecback o la imposibilidad de desarrollo por el fomento de esa mediocridad llevan al despido interior y a la renuncia a dar lo mejor.

    Efectivamente es algo sobre lo que trabajar.

    Un saludo

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    • Isabel Iglesias 8 meses atrás

      Muchísimas gracias Victoria por pasarte por el blog y por tu comentario.
      Lo del despido interior es algo muy habitual pero pocas empresas se paran a pensar en ello.
      Isabel

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  8. Christian 8 meses atrás

    Muy buen artículo, Isabel.
    Me ha parecido muy interesante y sobre todo la parte final.
    Una reflexión que me surge es, ¿hay organizaciones en las que no se use el miedo en mayor o menor medida como recurso principal?
    Saludos.

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    • Isabel Iglesias 8 meses atrás

      Hola Christian:
      Qué gran alegría verte por el blog.
      Desafortunadamente existe el miedo como modelo de gestión.
      Quizá no de forma tan abierta o con amenazas pero sí de forma velada. Yo lo he vivido en mis carnes y sigo recibiendo comentarios hoy en día de personas que lo sufren día a día en sus organizaciones.
      También es verdad que las empresas empiezan a darse cuenta que hoy por hoy la persona si no está a gusto se marcha con lo que los empleados empiezan a estar inmunizados a este modelo de gestión. En ese sentido las estrategias de Employer Branding han ayudado mucho a cambiar este tipo de modelos de gestión.
      Parece mentira que haya empresas que piensen que puede resultar útil, ¿verdad?
      Gracias por pasarte por aquí!
      Isabel

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  9. Guillermo Taboada 8 meses atrás

    Estimada Isabel, te felicito por el artículo, estupendo!
    Gracias por compartir.
    Un saludo y buen día,

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    • Isabel Iglesias 7 meses atrás

      Gracias a ti Guillermo por tus palabras!!!

      Isabel

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  10. Iván Puertas 6 meses atrás

    Felicidades Isabel por el articulo y en general por tu blog. Me siento muy identificado con muchas de tus reflexiones. Recientementelo he vivido en mí propia carne, diversos cambios en la compañia, nuevos directivos, y al final descartan a buenos comerciales con experiencias por no tener el «perfil» que busca la compañia. Y siempre me pregunto lo mismo, ¿qué hizo la empresa para cambiar/motivar a sus empleados? Lo dicho, felicidades por el blog, espero algún día lanzarme a escribir un artículo como los tuyos. Un saludo.

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    • Isabel Iglesias 6 meses atrás

      Muchísimas gracias Iván por tus palabras!!!
      Me alegro quete haya gustado el post.
      La verdad que no entiendo muy bien algunas decisiones que toman las empresas. Soy consciente de que los cambios son complicados y que hay muchas empresas «despistadas» por lo que está pasando en el mercado pero la solución no es deshacerse de lo conocido para incorporar solo personas nuevas.
      Mucho ánimo con el blog.
      No te lo pienses mucho porque si no no lo harás. Es preferible lanzarse.
      Isabel

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  11. Sanjuana Flores 5 meses atrás

    Isabel, me ha gustado mucho tu artículo. Gracias por compartirlo.

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    • Isabel Iglesias 5 meses atrás

      Gracias a ti por pasarte por el blog!!!!!

      Isabel

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