Redes Sociales

Cuando tu red de contactos se olvida de ti

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Hace un tiempo conocí a una persona en un evento de empleo. Hacía poco que había terminado su formación y se encontraba buscando empleo en el área de Recursos Humanos. Se mostraba muy ávido de aprender, de conocer a personas y de poder generar nuevos contactos que le pudiesen ayudar a conseguir su objetivo.
Durante un tiempo mantuve el contacto con él hasta que un día me comentó que por fin había encontrado trabajo en una empresa y que se sentía muy feliz por ello.
Siempre he dicho que la vida es muy larga y Alicante muy pequeño así que algún tiempo después de aquél encuentro volvimos a coincidir en un nuevo evento.
Sin embargo, en este caso la situación era muy diferente a la primera vez que nos habíamos conocido. Su situación en la empresa era francamente buena: había promocionado hasta un puesto de responsabilidad y la empresa en esos momentos tenía una visibilidad muy importante.
De hecho, él había ido en calidad de ponente y yo era una asistente más del evento invitada por la empresa que lo organizaba.
Tras acabar el evento, hubo un acto de networking donde ponentes e invitados podíamos interactuar entre todos nosotros.
Para mi sorpresa me encontré con que esta persona fingió todo el rato no conocerme, ni hizo la más mínima intención de acercarse a mi a saludarme o a intercambiar unas palabras. Teniendo en cuenta que no éramos más de 15 personas y que la sala era más bien pequeña, los esfuerzos por tratar de no coincidir conmigo eran notables.

No es tu aptitud sino tu actitud la que determinará tu altitud
                                                                                                         Zig Ziglar    

Esta situación me recuerda bastante a algo que fue muy habitual durante la época de bonanza económica: profesionales de Recursos Humanos que se creían dioses en sus empresas por el hecho de tener un puesto de una cierta importancia y que podían manejar tu destino como candidato a su antojo.
“Profesionales” que se permitían el lujo de ignorar tus llamadas, no contestar a tus emails o simplemente ningunearte de forma reiterada si te mostrabas interesado por un puesto de su organización, porque al fin y al cabo tú solo eras un candidato y ellos creían tener el poder.
Sin embargo llegó la crisis económica y unos cuantos de estos “profesionales” que se habían mostrado inaccesibles, muy poco amables e incluso te ignoraban en los eventos, se encontraron sin trabajo.

Fuera de la empresa hace frío. Y mucho.

Y ante eso no queda otra que volver a salir al mercado de trabajo.
Me llama mucho la atención el cortoplacismo imperante en muchos profesionales que piensan que por el hecho de tener un determinado puesto en una empresa significa que ya no necesitan cuidar las relaciones personales, su marca personal, su red de contactos o incluso algo tan evidente como es la humildad.
Si hay algo que nos ha enseñado la crisis económica a muchos es que no hay ningún puesto ni ninguna empresa que sea para siempre, por mucho que te pienses que el romance con tu empresa es eterno, y que tienes una agenda repleta de números de teléfonos y de contactos que te atienden en cuanto descuelgas el teléfono.
Curiosamente, esas personas que atesoras en tu listado de contactos del teléfono se desvanecen en pocos días en el momento en el que dejas la organización y te quedas en esa maldita situación que se llama desempleo.
Y los sigues llamando, porque te acuerdas que te han dicho en más de una ocasión, que están ahí para lo que necesites pero la realidad es que no dejan de ser palabras vacías, sobre todo si no te has preocupado de cuidar esos contactos de forma previa.

Por qué necesitamos volver a lo básico con nuestra red de contactos

Las redes sociales nos han ayudado a tener muchos amigos, followers, seguidores y demás pero la cierto es que necesitamos seguir cultivando las relaciones con las personas como siempre se ha hecho.
Sin escondernos detrás de un perfil en una red social ni tratar de contar a bombo y platillo todo lo que hacemos para poder conseguir más “me gustas” o interacciones para luego huir de la interacción con las personas en el cara a cara.
No será la primera vez que me llevo una decepción al tratar de querer hablar con una persona en un evento y luego darme cuenta que todo lo que proyectaba no era más que fachada.
Y eso implica volver a retomar el control de nuestra red de contactos, ayudándonos de las nuevas tecnologías y de todo lo que las redes sociales nos aportan pero pudiendo humanizar la relación con esas personas que de verdad nos importan.

3 ideas para que tu red de contactos no se olvide de ti ni tú de ellos:

  • Muestra verdadero interés por las personas de tu red con las que hayas estrechado la relación: olvídate de vez en cuando de las redes sociales y usa un medio más privado para poder mandarle un mensaje a esa persona que sabes que está pasando por un mal momento. Desde hace un tiempo, procuro siempre que me es posible, felicitar los cumpleaños por mensaje privado y dejarme de tanto mensaje público. Me asombra ver cómo algunas personas hablan abiertamente de la avalancha de mensajes que reciben de forma pública pero pocos se atreven a desactivar su fecha de cumpleaños.
  • Responde SIEMPRE a los mensajes que recibes: estoy segura que algún mensaje se me habrá escapado y no le habré dado respuesta pero si hay algo que me propuse hace tiempo es el de tratar de responder a esa persona que, aunque no haya tenido la opción de conocerla en persona, me ha enviado un mensaje contándome una experiencia o pidiéndome consejo sobre una situación. Al fin y al cabo si esa persona ha decidido dedicarte 5 minutos de su vida, ¡qué menos que tú hagas lo mismo!. Para mi  es un tema de respeto.
  • Sé humilde: parece una obviedad pero es lo que más y mejor funciona. Seguir siendo uno mismo y mostrarse accesible y cercano es uno de los aspectos que más y mejor valoran las personas de tu red. He facilitado mi teléfono a personas que no conocía de nada y que me han enviado un mensaje con su único objetivo de obtener un consejo o que alguien les pudiese orientar. Sé que esto puede sonar raro, sobre todo si tenemos en cuenta que hoy en día el tiempo es oro y que, cuando eres autónomo, como es mi caso, el hecho de utilizar tu tiempo en algo que no implica una retribución de forma directa o indirecta, puede parecer una pérdida de tiempo. Sin embargo, si consideras que las personas de tu red, tanto las que conoces como las que te siguen de forma silenciosa y que pocas veces se atreven a contactar contigo, son importantes dedicándoles algo de tu tiempo sin esperar nada a cambio, posiblemente seguirán en tu red durante mucho tiempo.

Isabel Iglesias

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Comentarios (13)
  1. Andrés 6 meses atrás

    ¡Hola Isabel!
    Como bien dices ante todo hay que ser humilde. La vida da muchas vueltas y como comentas en una de tus entradas antiguas, el entrevistado de hoy puede ser tu cliente de mañana. Por eso es importante cuidar las relaciones personales, sobre todo con gente que en algún momento te ha echado una mano en algún momento de tu vida.
    Desgraciadamente en este mundo abunda la gente a la que el éxito se les sube a la cabeza y se olvidan de una cualidad humana tan importante como la humildad.
    Un saludo,
    Andrés

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    • Isabel Iglesias 6 meses atrás

      Gracias Andrés por tu comentario y por pasarte por el blog.
      A mi me cuesta trabajo pensar qué puede hacer que determinadas personas se olviden de los demás en un momento dado. ¿Tan seguros se sienten de su situación como para ni siquiera contemplar que en un determinado momento pueden estar al otro lado? yo creo que es un tema también de soberbia y de falta de humildad.
      Saludos
      Isabel

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  2. […] Origen: Cuando tu red de contactos se olvida de ti – descubriendo talento […]

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  3. Guillem Recolons 6 meses atrás

    Todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena, querida Isabel. Gran post!
    Guillem

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    • Isabel Iglesias 6 meses atrás

      Así es Guillem. Solo que algunos tenemos más memoria que otros y, por lo menos a mi, me cuesta olvidarme de estos “feos”.
      Gracias por pasarte por el blog!
      Isabel

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  4. Daniel Sánchez Reina 6 meses atrás

    Muy bien explicado, Isabel. Gracias por este Insight. La deshumanización ha existido siempre, pero las redes la manifiestan de manera muy clara.

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    • Isabel Iglesias 6 meses atrás

      Gracias Daniel!
      Sí, es cierto. Tampoco es que sea algo que haya dado lugar las redes pero sí lo ha exacerbado.
      Gracias por pasarte por el blog!
      Isabel

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  5. Enrique F. Brull 6 meses atrás

    Cuánta razón llevan todas y cada una de estas palabras… Pero TODO se acaba descubriendo, luchemos por conservar nuestra verdadera esencia y conectemos con personas de verdad. Un abrazo.

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    • Isabel Iglesias 6 meses atrás

      Gracias Enrique por pasarte por el blog!
      Parece algo muy evidente pero la realidad nos muestra que no es así.
      Creo que todos en cuenta forma tenemos a alguna persona en mente que se ha olvidado de nosotros en un determinado momento, hasta que su vida dio un giro y se encontró al otro lado. Es algo a lo que todos estamos expuestos.
      Saludos
      Isabel

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  6. Teresa 6 meses atrás

    Creo que todos o una gran mayoría hemos estado en esa moneda de doble cara según nos iba tocando. Cada palabra que iba leyendo Isabel me ha transportado a momentos de mi vida. Cómo bien dices sobretodo hay que recordar que somos PERSONAS! nadie ni mejor ni peor sino con más o menos suerte. Si nos ayudamos todos ganamos.

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    • Isabel Iglesias 6 meses atrás

      Gracias Teresa por tus palabras. Yo también pienso que, de una manera u otra, todos nos hemos podido encontrar en los dos lados de la mesa. Simplemente es un tema de memoria y de no olvidarnos de dónde venimos y a dónde vamos.
      Gracias por pasarte por el blog.
      Isabel

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  7. Nancy Zambrano Orellano 6 meses atrás

    Ciertamente la vida da muchas vueltas. Me ha encantado leer tu post.

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