Tú no te acuerdas de mí, pero yo de ti sí

Hace varias semanas me encontré con una situación muy peculiar.Vino a visitarme una persona para tratar de que llegásemos a algún tipo de colaboración. Lo curioso del asunto es que esta persona no se acordaba de mí, pero yo de ella sí.

Hace varios años  hice un proceso de selección con esta persona donde yo era la candidata y ella la reclutadora. Puedo decir sin miedo a equivocarme que ha sido el peor proceso de selección en el que he estado como candidata, amen de los más de 45 minutos que me tuvo esperando.

La entrevista fue surrealista y salí con la sensación de que estaba siendo víctima de una cámara oculta o algo parecido. Considero que un buen reclutador se diferencia por saber hacer una buena entrevista, que es dónde los entrevistadores necesitan sacar todas sus habilidades para llegar al verdadero objetivo del proceso: conocer el perfil del candidato.

Para terminar de rematar la faena me enteré por una tercera persona que el puesto había sido cubierto por otro candidato ya que ella ni siquiera tuvo la deferencia de contactar conmigo para decirme que habían elegido a otra persona.

Se que puede haber gente que lea esto y piense que todo lo que nos pase a los de recursos humanos nos lo tenemos bien merecido y que de vez en cuando no está de más probar un poco de nuestra propia medicina.

Y estoy de acuerdo con ello. Reconozco que en estos últimos años los profesionales de Recursos Humanos nos hemos ganado a pulso la imagen que tenemos debido a personas cuyas malas prácticas han dado lugar a ese malestar. “Profesionales” que decían trabajar para las personas cuando en realidad sólo trabajan para su ego.

Trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti

CORAZÓNAl volver a ver a esta persona dudé  si recordarle que ya nos conocíamos y la situación en la que nos habíamos visto. Ella no parecía acordarse de mí. Su actitud era bien distinta a la de hace unos años. Ya no tenía el poder, como en aquél momento, sino que quería que pudiésemos cerrar algún tipo de acuerdo comercial.

No voy a negar que lo que de verdad me pedía el cuerpo era decirle que no tenía pensado comprarle nada por cómo me había tratado hace unos años, pero decidí obviarlo y tratarla de la mejor manera e incluso interesarme por su proyecto.

Uno de los jefes con los que he trabajado a lo largo de estos años me decía que cualquier persona que entra por la puerta, ya sea a pedir trabajo o a vender un producto o servicio, es un cliente potencial y que como tal había que tratarlo.

¿Acaso se nos ocurriría tratar mal a un cliente de nuestra empresa? evidentemente no.

Y sin embargo conozco varios casos de personas que, ocupando una determinada posición en una empresa, no sólo se han olvidado de las personas con las que  en un momento dado se han podido cruzar sino que han procurado dejar muy claro que tenían el poder.

Durante una época trabajé en una empresa de construcción muy conocida de la provincia de Alicante. Todo el mundo quería trabajar ahí. Tenía muy buena imagen, aunque la realidad era muy diferente.

Sin embargo la prepotencia se había instalado entre sus directivos. Se sentían tan seguros y confiados de su situación que se permitían el lujo de maltratar a colaboradores, clientes, proveedores……

Cuando llegó la crisis del ladrillo, la empresa empezó a tener problemas y acabó en un concurso de acreedores.

Todos aquellos directivos que habían mostrado una actitud prepotente se encontraron de la noche a la mañana sin su puesto de trabajo y sin ese poder que les había dado la empresa.

¿Qué creéis que pasó con estas personas? tuvieron grandes dificultades para poder reincorporarse de nuevo al mercado laboral dado que habían ninguneado e ignorado a muchas personas durante ese tiempo. Y si hay algo que las personas tenemos es memoria y corazón.

El valor de mis valores

Durante los años que llevo trabajando he podido construir mi propio manual a la hora de interactuar con las personas y que, afortunadamente, me ha funcionado muy bien. Posiblemente porque está construido sobre mis valores.

  1. Trata a los demás cómo a ti te gustaría que te tratasen: es una regla muy sencilla pero efectiva. Las personas somos agradecidas por naturaleza y nos acordamos de aquellas que nos han tratado bien o mal.
  2. Todas las personas tenemos algo que puede resultar interesante: pensar que en un momento dado alguien no nos interese porque no tenga eso que necesitamos en ese momento, es un pensamiento bastante estrecho de miras. Si hay algo que ha demostrado el networking es el hecho de que en una determinada situación nos acordemos de alguien de nuestra red para algún tipo de proyecto, colaboración…..
  3. Una sonrisa no cuesta dinero: ¿por qué nos cuesta tanto regalar sonrisas? ¿acaso creemos que se nos va a gastar por usarla? hay personas que tienen verdaderos problemas para sonreir o dedicar una palabra amable a otra. Y sin embargo no son conscientes del impacto tan importante que puede tener en los demás. Es lo que en PNL(programación neurolingüística) se denomina apadrinamiento: o hacerle ver a los demás que son importantes para ti. No hay nada peor que sentirse ignorado.
  4. Dar las gracias y reconocer el trabajo de los demás: ser agradecido y reconocer lo que hacen los demás es otro de los principios básicos que las personas agradecemos. A lo largo de estos años me he encontrado con personas que no tienen la capacidad de dar una palmadita en la espalda en un momento dado o simplemente decir gracias“.
  5. Escuchar a los demás y dejar de mirarse uno su propio ombligo: parece mentira la cantidad de veces que me he encontrado con personas que han decidido lo que a mí me gustaba o me podría interesar. Tendemos a interpretar y pensar por los demás, cuando lo más sencillo es preguntar.

Si quieres respeto, úsalo en tu día a día. Si quieres compresión, practícala a diario. Si quieres indiferencia, piensa sólo en ti.

Isabel Iglesias

 

 

 

 

 

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34 thoughts on “Tú no te acuerdas de mí, pero yo de ti sí

  1. Buen post, Isabel. Tratando mal a la gente sólo conseguimos crearnos enemigos, cerrarnos puertas… etc. Con un poco de educación y respeto se consiguen muchas cosas, desde volver a casa con la concienca tranquila hasta… ¡quién sabe!
    ¡Gracias por hacerme pensar!

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  2. Debo confesar que no tengo muy buena percepción de los RH. Con mucha frecuencia he encontrado esa actitud de poder sobre el indefenso o algo así. Leer tu artículo honestamente cambia en mi esa percepción. Saber que hay alguien a quien realmente le importan las personas hace una diferencia y me dice claramente que habrá mas como tu. Yo soy totalmente pasional y para mi el punto es amar verdaderamente a las personas y demostrarlo. Coincido totalmente en tu punto dos. Todo mundo tiene algo valioso que compartir.

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    1. Graciela, no me extraña que no tengas buen concepto de los de RRHH. Yo tampoco ;-).
      Quiero decir que se han hecho muchas barbaridades en estos últimos años. Muchas de ellos bajo extrañas justificaciones y todas ellas con el mismo objetivo: poder decirle a las personas que no tienen el poder. Hace tiempo que me rebelé ante esa tiranía. Si he conseguido que alguien como tu empiece a creer de nuevo en nosotros, me doy por satisfecha.
      Gracias por pasarte por el blog.

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  3. Fantástico tu comentario Isabel ! y tus VALORES son los que todos deberíamos tener.
    Por mi trabajo, debo entrevistar continuamente profesores de todas partes del mundo y procuro EMPATIZAR, ya sabes ponerte en su lugar, para así comprenderlos mejor y ver hasta donde podrá llegar en el caso de ser seleccionado/a. Intento plantear una charla coloquial, para que aflore la PERSONA y vaya diluyéndose el “entrevistado” que como muy bien comentas, otro día podríamos ser cualquiera.
    En esta sociedad sobra ego y falta auntenticidad.

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    1. Gracias por tu comentario. Creo que las mejores entrevistas son precisamente esas donde podemos ver la parte auténtica de todas las personas.
      Enhorabuena por haber decidido buscarlo en los candidatos y por tener tan claro que quieres empatizar con ellos.
      Gracias por pasarte por el blog.
      Isabel

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  4. Muy buen post Isabel y super educativo.
    Decir que vengo del mundo de la Hostelería, (incorporandome en el mundo
    del Marketing online) y por desgracia he sufrido de lo mismo que tu.
    ¿Pero sabes qué?
    Estas personas quizá nunca cambien su comportamiento. Más nos vale cambiar nosotros mismos, dejar el victimismo de lado e ir por nuestros objetivos.
    Lo mejor que has podido hacer Isabel es olvidar esa experiencia desagradable e ir a por lo que más te interesaba. Tu comportamiento sirve de ejemplo ante las personas No Exitosas.
    Me gusta la frase “cualquier persona que entra por la puerta, ya sea a pedir trabajo o a vender un producto o servicio, es un cliente potencial y que como tal había que tratarlo.”
    Un abrazo guapa!

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    1. Gracias Silvia por tus palabras y enhorabuena por tu proceso de reinvención profesional.
      Te animo a que sigas por ese camino y me alegro que te haya gustado la frase, aunque como digo en el post no es mía sino de uno de los jefes que tuve y que me enseñó a tratar a las personas como lo que son.
      Gracias por pasarte por el blog.
      Isabel

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  5. Buenas tardes,

    Hoy al leer tu post me he visto reflejada en toda y cada una de las palabras que has escrito. Misma profesión, misma situación y….la misma opinión que tú.
    Por suerte dentro del mundo de los RRHH también trabajan muchas personas con corazón y memorias como la tuya.

    Un saludo y gracias por hacerme ver que no soy ningún “bicho” raro por pensar y actuar como lo hago.

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  6. he accedido a este bloga através de linkeind y además de coindicir en su contenido, debo decir que es un gran trabajo.
    Asumiendo que es muy probable que me haya comportado erroneamente en el pasado, agradezco leer un ejercicio de objetivación como este.
    felicidades.

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    1. Hola Juanjo:
      Muchas gracias por tus palabras. Me parezco que das una gran lección de humildad al decir que puedes haberte equivocado en el pasado. De hecho todos nos hemos equivocado en el pasado y lo seguiremos haciendo pero lo realmente valioso es reconocerlo como tu lo has hecho. Mi más sincera enhorabuena.

      Isabel

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  7. Perfecto, en el fondo y en la forma. Utilizas las palabras justas en el tiempo exacto en el contexto adecuado. Felicidades por tu blog, la gente otra cosa tal vez no pero reconocer el talento sí lo tenemos y tú lo tienes. Por cierto, mi opinión, contraria a la de Juan, es que no te recordaba, por la sencilla razón que la poltrona del poder te hace ver a los demás como hormiguitas obreras todas iguales y te quita “memoria histórica”. Saludos

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    1. Gracias José Antonio por tus palabras. Me siento muy honrada cuando me dejáis este tipo de comentarios. Cuando empecé a escribir el blog tenía claro que quería hablar de mis experiencias uniéndolas con aspectos relacionados con la empresa y la gestión de personas. Yo opino como tu: no se acordaba de mí. Peor para ella. 🙂
      Gracias por dejar tu comentario.
      Isabel

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  8. Me ha encantado Isabel.
    Has resumido de forma clara y concisa lo que a mi entender son las principales claves para andar por la vida. A partir de ahi, que cada uno siga su camino…
    Gracias por compartir lo que todos deberiamos saber y aplicar.

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  9. Buenas tardes, el motivo por el que me animo a escribir es, en primer lugar, para decir que estoy totalmente de acuerdo con su entrada de blog. Todo se ve muy fácil cuando tienes el “poder” estando detrás de la mesa en la que entrevistas a personas con muchas ganas de trabajar y afán por conseguir sus sueños. Soy muy joven para poder dar consejos pero lo que siempre he tenido claro tanto en el mundo personal como laboral es que como tu trates a las personas y te comportes con ellas, así se comportarán contigo en el futuro. Como se dice vulgarmente en mi localidad: Cada uno recoge lo que siembra. Enhorabuena Isabel.

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  10. Buenas tardes,

    Acabo de conocer tu Blog gracias a que un compañero ha compartido esta entrada en Twitter, me gustaría felicitarte por la misma.

    Quisiera comentar que al fin y al cabo seamos potenciales clientes / candidatos o reclutadores, en el fondo somos personas. Bien es cierto que una titulación es algo muy importante, pero la calidad humana tambien lo es.

    Por eso hay que dar oportunidades a esas personas que demuestran tener algo diferente y que a pesar de no saberlo todo, tienen una alta capacidad de aprendizaje y pueden adaptarse rápido a las necesidades de la empresa, ser agradecidos y nunca dar nada por hecho.

    Porque la vida da muchas vueltas y puede pasar como a esta persona un día pasas de reclutador a candidato y puedes pagar las consecuencias de haber sido cruel.

    Un saludo!

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    1. Hola Jorge:
      Gracias por tus palabras. Si, tienes razón: antes de nada somos personas que sentimos, padecemos y sufrimos. ¿Tanto cuesta recordarlo? nunca entenderé por qué hay personas que se empeñan en hacer daño de forma deliberada.

      Gracias por pasarte por el blog y espero leerte más veces.

      Isabel

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  11. Isabel, me identifico contigo en gran parte del post, he de decir que yo también en trabajado en organizaciones donde los directivos tenían una actitud prepotente y en lugar de aprovechar los conocimientos de las personas que formaban parte de su equipo les “cortaban el cuello” como intentaran demostrar sus habilidades, tristemente esto se extendía por todo el equipo que trabajaba en la empresa y al final entre los propios compañeros existía una competencia absurda, desde mi punto de vista, en lugar de trabajar en equipo y aunar esfuerzos. Pero a pesar de ello, les doy las gracias, pues aprendí a saber lo que no quiero ser y alguno me he cruzado por la calle y les he dado la mejor de mis sonrisas y mi sincero deseo de que les vaya bien en la vida. Es una pena que sigan habiendo directivos que piensen que pueden ser lideres utilizando el poder que les otorga su cargo, no dejando desarrollar las capacidades de sus colaboradores, que ser empático es un signo de debilidad, cuantas veces escuché “esto es una empresa no una ONG”, pero como ocurre en todas estas empresas al final, y como me explicó un profesor en la universidad hace muchos años “Un buena empresa tendrá buenos trabajadores y una empresa mediocre tendrá trabajadores mediocres”, y efectivamente todos aquellos que podían aportar buenas ideas se fueron marchando, los demás cayeron por su propio peso.

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    1. Hola Lola:
      Tu conoces parte de esa historia porque trabajamos juntas en aquella infame empresa donde había tanto ego que difícilmente podías subir en el ascensor cuando uno de ellos iba en él.
      Yo también les doy las gracias porque aprendí muchas cosas sobre cómo no quería que me tratasen, y que cuanto más rápido se sube, más grande es el tortazo luego.
      Afortunadamente el tiempo termina colocando a cada uno en su lugar.
      Gracias guapa por compartir conmigo tantas historias.

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    1. Hola Juan:
      Yo no estoy tan segura de ello. Es más estoy casi convencida que no tenía ni idea de quién era. Cuando hice la entrevista estaba tan preocupada hablando de sí misma que difícilmente podría acordarse de mí.
      Gracias por tus palabras.

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