@MMercedesRomero en El rincón del blogger: “Trabajar donde sea y de lo que sea, ¿de verdad?”

Hoy os traigo una nueva blogger que ha querido compartir con nosotros una historia, su historia sobre cómo ha vivido y sigue viviendo el desempleo y lo que a ella le ha servido para poder seguir adelante en la búsqueda de su objetivo: un empleo, aunque no cualquier empleo.

Quiere expresar mi agradecimiento a Manuel Morillo por cedernos la foto para el post ya que se trata de una foto con historia: la persona que aparece pintando es alguien muy conocido en Sevilla y que trabaja desde hace muchos años pintando en “El patio de banderas”, detrás de la Giralda. Su pasión es pintar pero no en cualquier sitio: en la calle. Renunció a  trabajar en la Universidad justamente por hacer lo que él quería.

Os dejo con el post de Mercedes!!

Hace unos meses me quedé sin trabajo y por primera vez acudí a una oficina de empleo, tuve que esperar una larga cola para, entre otras gestiones, explicar a un funcionario en qué consistían mis más de diez años de experiencia profesional, y fue entonces cuando éste me abordó con la siguiente pregunta “¿de qué quieres trabajar?”.

¿De qué quiero trabajar?, la respuesta parecía obvia: ¡de lo que sea y dónde sea! Y así fue como hice mía esa expresión que muchos habréis oído o incluso utilizado en alguna ocasión. No quería malgastar ninguna oportunidad, así que no me importó que me ubicara en puestos de comercial, asesora de belleza, secretaria o técnico de recursos humanos…

Durante un tiempo postulé mi candidatura para ofertas de puestos con funciones diversas, en empresas de todos los sectores, sin darle importancia a aspectos como la localización, el sector, el horario semanal, el salario, y mucho menos a otros aspectos que a priori me resultaron banales como su cultura de empresa, sus valores o si contaban o no con un plan de responsabilidad social corporativa. Mi objetivo, o lo que yo creía que era mi objetivo, era trabajar donde fuese y como fuese.

Evidentemente nunca recibí respuesta a aquellas candidaturas porque, obviamente, mi perfil no era el perfil buscado, ni técnicamente ni en actitud, es evidente que esa actitud de desidia y oportunismo llega a traspasar la carta de presentación y es visible a ojos del seleccionador, como consecuencia, perdí mi tiempo y mis energías en NADA, y lo peor de todo, me sentí frustrada y consumida, vacía profesionalmente, la experiencia me demostró, que esa falsa creencia de que hay que buscar trabajo de lo que sea y cómo sea, ósea que hay que disparar a todo, y que alguna vez darás en la diana, no es más que eso, una falsa creencia que no lleva a los resultados esperados.

Afortunadamente, y por casualidades de la vida, un día cayó de entre las hojas de uno de mis libros una pequeña cuartilla que yo había rellenado tiempo atrás en una de mis formaciones como coach y cuyo título era ¿Qué me hace feliz? ¡Madre mía! en pocos minutos aquella pregunta removió mis cimientos y me hizo tomar consciencia de que, en mi proceso de búsqueda de empleo, no había tenido en cuenta qué me hacía feliz, ni a que quería dedicar mi vida, y no hablo sólo a nivel profesional-, no me había parado a definir mi objetivo, porque ¿De verdad sería feliz trabajando de lo que fuera? ¿Trabajar de cualquier cosa y a cualquier precio? Indiscutiblemente, NO.

empleo
Photo credit by Manuel Morillo

Me puse manos a la obra en la definición de mi objetivo y mi búsqueda de empleo, y éste fue mí plan de acción, que si te parece interesante, te propongo lo pongas tú también en práctica, haciéndolo tuyo:

  • Me pregunté dónde estaba y dónde quería llegar: Averigüe cuál era el punto de partida y la meta, en mi caso, llegué rápidamente a la conclusión de que me apasionaba mi trabajo, me formé de forma vocacional para ejercer como tal y soy afortunada porque durante más de diez años pude dedicarme a ello. En mi caso fue sólo una reafirmación, pero esta poderosa pregunta contestada de forma honesta te dará la opción de descubrir tu verdadera vocación, en tú caso, puede que haya llegado el momento de cambiar, de reinventarte profesionalmente.
  • Me pregunté y pregunté a otros cuáles eran mis puntos fuertes: Tu talento, aunque para ti pase desapercibido, está en todo aquello que hagas de forma natural, comunicarte con los demás, hacer manualidades, escribir, etc. Son trazos que surgen de forma espontánea pero que a otras personas llaman la atención, te invito a preguntar a otr@s cuál creen que es tu mayor competencia. Cuando la tengas identificada, sabrás como aplicarla al trabajo y ésta será una de tus ventajas competitivas.
  • Me paré a pensar qué logros o éxitos conseguí durante mi trayectoria profesional: Seguro que con tu experiencia, con el conocimiento adquirido, has realizado propuestas novedosas e interesantes, que se han aplicado en la organización y que han repercutido en beneficios de la misma (implantación de procedimientos o simplificación/mejora de los ya existentes, etc.), todos estos logros serán tu valor añadido.
  • Me fijé en PERSONAS a las qué admiro y que han aportado valor a mi vida: Piensa cómo su experiencia, su ejemplo, puede servirte de referencia en la consecución de tu objetivo y, en los momentos difíciles y en los fracasos, piensa en ellos, ancla su experiencia y sus logros a los tuyos, levántate y continúa.
  • Aferré en mi memoria momentos de mi vida, personal y profesional, que me dejaron un aprendizaje y bagaje positivo y que me sirven de apoyo para la llegada a mi meta: Recuerda, seguro que has superado circunstancias complicadas en otros momentos, rememora cómo lo hiciste y cómo puede ayudarte ahora esas experiencias.

En la búsqueda de empleo es imprescindible además de trazar un plan, detenernos un momento, escucharnos y conocernos a nosotros mismos, pensar en quienes somos, cómo somos, qué competencias tenemos, qué podemos aportar a un puesto de trabajo, qué nos diferencia de otros candidatos y en qué y cómo queremos desarrollar nuestra trayectoria, conociéndonos aprendemos a identificar nuestras capacidades, pero también nuestras limitaciones para fortalecerlas, ayudándonos a planificar nuestras metas de manera realista y evitar frustraciones.

Es posible que hoy no podamos escoger entre varias opciones, seguramente no podamos rechazar la primera oferta que nos llegue, y tengamos que trabajar de lo que sea y donde sea, hagámoslo, pero no dejemos de buscar ni un solo minuto lo que verdaderamente nos hace feliz.

Seamos honestos con nosotros mismos, elegir lo que verdaderamente nos gusta hacer no tiene precio en comparación con ir dando tumbos de un lado a otro, recuerda que buscar trabajo es una labor tan trascendental que no puede dejarse en manos del destino, todos tenemos la opción de definir nuestro plan y vosotros ¿aun seguís pensando que queréis trabajar de cualquier cosa?

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Foto Mercedes RomeroMercedes Romero es Diplomada en Relaciones Laborales por la Universidad de Sevilla y  Máster en Dirección de Recursos Humanos en IDE-CESEM.

Es Coach Ejecutivo y Personal certificada por EFIC.

Lleva más de diez años trabajando en el área de Recursos Humanos en diferentes empresas y sectores. Para Mercedes  su verdadera pasión son las personas y su desarrollo, ya que son el pilar fundamental de toda organización y el valor añadido que diferencia a unas empresas de otras. Interesada en todo lo relacionado con Recursos Humanos 2.0 y las nuevas tecnologías, considera que la marca personal resulta una herramienta fundamental para el posicionamiento.

Es blogger habitual en La Nueva Ruta del Empleo.

Puedes conocerla un poco más visitando su perfil de LinkedIn.

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14 thoughts on “@MMercedesRomero en El rincón del blogger: “Trabajar donde sea y de lo que sea, ¿de verdad?”

  1. Muy buen artículo y a la vez esclarecedor. La felicitó Mercedes.Yo también soy Diploma en Relaciones Laborales y llevo un año en búsqueda activa de empleo.

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  2. En la vida hay que caminar sin parar de andar, no digo que no luches por tus sueños, sino que sigas caminando mientras sueñas con llegar a la meta, no vaya a ser que por correr demasiado nunca llegues. Es bonito soñar pero siempre despierto ante la realidad. Sigue peleando.

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  3. Increíbles palabras, pero es una realidad que viven muchos y no se han detenido a revisar lo que sugieres, creo que has puesto el dedo en la llaga para hacer reflexionar a conciencia que no sólo vale el ingreso económico, sino la satisfacción personal – profesional que nos hace en verdad felices como seres humanos

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    1. Gracias Luis por tus palabras, aunque el artículo está escrito en primera persona, como Coach, trato de eso, de “meter el dedo en el ojo” de aquellos que pasan por una situación similar, seguro que después de leer estas líneas se cuestionaran, al menos, qué les hace feliz, y si les compensa o no cambiar de actitud. Un abrazo

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