No busques talento: contrata mediocridad

Recientemente he leído un artículo en la revista Forbes sobre las 9 mujeres que gobiernan el mundoA primera vista podría parecer que lo llamativo del artículo es el hecho de que sean mujeres las que tengan tanto poder en un mundo gobernado mayoritariamente por hombres. Sin embargo, cuando terminas de leerlo hay un dato que resulta todavía más impactante que el que sean mujeres: su edad.

Todas tienen más de 50 años y desempeñan puestos muy relevantes tanto en la política como en la empresa o la banca. Curiosamente es el efecto contrario de lo que venimos viendo en las empresas, por lo menos en las españolas: el talento de una determinada edad o con unas determinadas características(lease jóvenes, gente sin experiencia, mujeres en edad fértil…) es literalmente expulsado de las organizaciones o arrinconado en el cuarto más oscuro como si se tratase de algo a esconder.

Y no sólo eso sino que una gran parte de los reclutadores manejan, en sus procesos de selección, filtros que claramente supone ignorar, por ejemplo, a empleados de una determinada edad. Es lo que yo denomino “selección por DNI”; es decir filtrar los candidatos tomando como principal dato su fecha de nacimiento y a partir de ahí ver si cumple el resto de requisitos del perfil. Es como si algunas empresas prefiriesen buscar la mediocridad antes que el talento por el simple motivo de no ajustarse a unos determinados parámetros.

Todos tenemos talento en algo. Y todos somos mediocres en algo.

Soy de la opinión que absolutamente todas las personas tenemos talento en algo concreto. Sin embargo, ni la educación ni la sociedad actual ayuda mucho a que  las personas tenga motivación por descubrirlo. Vivimos en una de las épocas donde más y mejor hemos conseguido estar anestesiados por la situación que nos rodea. No nos gusta nuestra realidad y tampoco hacemos gran cosa por cambiarla. Simplemente esperamos a que la situación cambie por sí mismo y así nos evitamos tener que cambiar nosotros. ¡Craso error!

A medida que vamos creciendo como profesionales tenemos más posibilidades de poder descubrir nuestros talentos ocultos y la experiencia, en ese sentido, resulta de una ayuda inestimable.

Ese es el principal motivo por el que ese grupo de 9 mujeres han llegado a alcanzar esas cotas de poder. Y lo han conseguido cuando han llegado a un estado de madurez personal y profesional que difícilmente podría haberse dado con anterioridad.

Por supuesto siempre habrá ejemplos de jóvenes con gran talento que despunten a edades donde todavía no han tenido un gran recorrido, pero que duda cabe que la experiencia y haber cumplido unos cuantos años como profesional resulta fundamental para poder tener un desempeño que se acerca a la excelencia.

Si partimos de la idea de que todos tenemos talento en algo y que, también podemos ser mediocres en algo, ¿por qué algunas personas y empresas deciden conformarse con sólo una parte de la ecuación?

Mediocridad excelente, excelente mediocridad

Soy de la opinión que las empresas han manejado, y de hecho siguen haciéndolo, una serie de creencias que hace que prefieran contratar mediocridad, o lo que es peor: mediocridad a precio de talento por cuestiones banales. A lo largo de los años que llevo trabajando he podido recopilar algunos de esos motivos:

  1. Las personas de una determinada edad son más exigentes que la gente joven: Ahora va a resultar que por el hecho de cumplir años uno lleva de forma inherente una especie de reivindicación natural hacia sus derechos. Ni creo que las personas a partir de una edad sean más reivindicativas ni tampoco creo que la gente joven sea tan sumisa como se nos pretende hacer creer. Es cierto que cuando estás empezando tu carrera profesional haces sacrificios que luego no estás dispuesto a hacer. De hecho, hoy en día, los Millenials son una de las generaciones que más y mejor está reivindicando su derecho a trabajar para vivir en vez de vivir para trabajar. Creo que son justamente ellos los que están introduciendo una revolución silenciosa en las organizaciones que otras generaciones no henos sido capaces de hacer.Y lo han hecho a base de tener claro cuáles son sus objetivos y prioridades. Y en muchos casos el trabajo no lo era.
  2. A partir de cierta edad nos cuesta más reciclarnos y aprender: Hace poco veía en la televisión un reportaje sobre investigadores españoles que han sabido ganarse un hueco a nivel de mundial. Una de esas investigadoras es Margarita Salas y tiene ¡76 años!. Y no sólo eso, sino que sigue en activo. A nadie se le pasaría por la cabeza jubilar a tal talento por el simple hecho de que ya no tiene capacidad para aprender. Yo no se vosotros pero a mí me encantaría poder estar como ella con esa edad.  A lo largo de estos años me he encontrado con empleados jóvenes con poca capacidad para aprender por la sencilla razón de que no tenían interés ni motivación ello. En cambio, han habido personas que gracias a su esfuerzo y tesón han sabido reciclarse y continuar aprendiendo. Al final, todo es cuestión de actitud.
  3. “Cada vez que pido un par de brazos me vienen con un cerebro”. Esta frase de Henry Ford ilustra de forma muy significativa lo que muchas empresas piensan. Es preferible tener empleados que se dediquen más a aceptar instrucciones que a pensar por sí mismos. Deber de ser por el hecho de que pensar es una actividad peligrosa y puede dar lugar justamente a que se cuestiona la forma de hacer las cosas. Una clara muestra más de cómo en algunas organizaciones se prefiere la mediocridad para mantener el status quo.

Isabel Iglesias

 

 

Anuncios

15 thoughts on “No busques talento: contrata mediocridad

  1. FELICIDADES por el post.
    Como mujer de 49 años, y a pesar de la invisibilidad que me ha acompañado en estos casi dos años que llevo buscando trabajo, yo también me siento “en mi mejor momento” de madurez profesional y de curiosidad por aprender nuevas cosas y de afrontar nuevos retos.
    En cuanto a reciclarse y aprender, si, creo que es un tema actitud o de inquietudes o de pasión… mi madre con 90 años tomaba clases de piano, ¿por qué? porque la música le encanta (pasión) y quería mejorar (actitud).
    Yo tengo mil y un temas que me interesan y en lo que me intento formar, y creo que seguiré así independientemente de la edad.

    Me gusta

    1. Hola Ana:
      Creo que esa es la mejor actitud para hacernos acompañar en la vida. La curiosidad y las ganas por aprender es algo que necesitamos tener todos los días, pese a las dificultades y los obstáculos que hoy nos acompañan.
      Nunca antes había sido tan fácil aprender y tener un mundo repleto de información como ahora. ¿Por qué no aprovecharlo?
      Gracias por tu comentario y por pasarte por el blog.
      Isabel

      Me gusta

  2. Hola , me ha gustado mucho el artículo ; sin duda las Organizaciones han de aprovechar el talento , la experiencia, los años de recorrido en el campo laboral , y la “mediocridad” que podemos tener y que queremos transformar en Talento .
    Hay que olvidar la Fecha de Nacimento , si lo consideramos como un perjuicio; y tenerla en cuenta si por el contrario valoramos el Talento.

    Me gusta

  3. Excelente artículo. Es lo que hay, no obstante.
    Me encanta ver a los ‘nativos digitales’ hablar sobre temas de la más diverso como si supieran. Y encima, vanagloriarse de su ‘experiencia’ en temas sobre los que cosechan más fracasos que éxitos, ambos pocos, la verdad, debido a su inmadurez. Y a las empresas nutrirse de carnaza mientras predican justo lo contrario. No buscan innovación y experiencia: talento unido a madurez. Buscan carne fresca y barata para reciclar en cuanto sea necesario.
    Algo similar ocurre en USA, no obstante. No nos creamos que ésto sólo ocurre aquí.

    Me gusta

    1. Gracias Luis por tus palabras y por pasarte por el blog. Estoy de acuerdo contigo: a los nativos digitales se les ha vendido la idea de que todo es posible. Y si, lo es con tiempo y un poco más de empeño. Ni todo es tan fácil ni tan complicado como nos quieren hacer creer.
      Además aquí somos especialistas en importar prácticas, y no siempre son tan buenas como parecen.

      Isabel

      Me gusta

  4. Creo que parte del problema es que la gente con responsabilidades en la empresa ha llegado por asuntos alejados del mérito, como ser el hijo de… y demás.

    Esa gente ha alcanzado un status que por sí mismos es imposible que hubieran alcanzado y, por lo tanto, cuando se encuentran a gente de talento cerca de sí, les genera miedo no vaya a ser que le quiten su puesto de trabajo. Si contratan a gente tan o más mediocre que ellos, no se notará tanto la diferencia.

    Me gusta

    1. Hola Kangu:
      Creo que hay de todo un poco. Conozco gente muy competente y que sabe hacer muy bien su trabajo y gente que ha llegado gracias a “ayudas”, por llamarlo de alguna manera.
      Que duda cabe que hoy en día existe un gran miedo a que nos muevan el sillón o que nos podamos quedar en evidencia ante gente más preparada. Y lo más triste es que no es exclusivo de la gente de más edad sino que es algo que se está extendiendo por las organizaciones sin importar la edad. Al final lo que reside no es más que miedo.
      Gracias por tu comentario y por pasarte por el blog.
      Isabel

      Me gusta

  5. Un artículo muy ad hoc a la situación latinoamericana, si tu edad empieza con 4, ya va ha estar muy difícil que te coloques en una nueva posición si estas desempleado (parado). También me queda muy claro que los reclutadores siguen las instrucciones que la organización les dicta y que la gran mayoría de veces lo hacen en contra de los principios que tienen como propios. Ello también hace que nos impulsen a ser creativos y emprendedores como profesionistas independientes tratando de establecer nuevos retos personales y profesionales. Gracias Isabel, tus palabras siempre tienen motivación para seguir adelante. Saludos hasta la madre patria.

    Me gusta

    1. Hola Luis:
      No te creas que el asunto es propio de latinoamérica. Creo que pasa en más de un país. Y sí, aquí también está mal visto que tengas una edad que empieza por 4 y si es por 5 ya no te quiero ni contar.
      Independientemente de que los reclutadores hagan lo que la empresa les diga soy de la opinión de que no dejan de ser personas y que, como profesionales que somos, nuestra responsabilidad es elegir el mejor candidato para el puesto, aunque supongo no respetar al 100% lo que diga la empresa. Yo lo he hecho cuando no he estado de acuerdo con alguno de los criterios, aunque me ha supuesto algún tirón de orejas que otro ;-).
      Gracias Luis por pasarte por el blog. Me encanta tenerte por aquí.

      Me gusta

  6. Isabel, las etiquetas.. ¡no me gustan! si, sabemos que “la mayoría” pero los juniors más los seniors (yo soy senior en fase de crecimiento y de aprender) y porque las empresas apuestan (y caro lo han de pagar) por no hacer llegar a los jóvenes y exportar a los veteranos ¿y que va a quedar? ¡un desierto de talento!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s