#Chispazos de formación 13: aprender a desaprender

A raíz de escribir el cuento ” La taza de té”, una amiga me preguntó cómo se podía aprender a desaprender.

Su pregunta me dejó un poco descolocada ya que, quizás, dí por sentado que era algo que todos de alguna manera sabíamos hacer.

Lo cierto es que me tuvo varios minutos pensando tratando de buscar esa información en mi cabeza hasta que dí con el sistema que vengo utlizando desde hace algún tiempo.

Su pregunta me vino muy bien para darme cuenta, además, que lo he venido haciendo de una forma totalmente insconciente y que, hasta que me lo preguntó, ni siquiera se me había pasado por la cabeza de que lo que estaba haciendo era desaprender para aprender de nuevo.

Y digo que no sabía que lo estaba haciendo porque mis últimos seis años han sido una auténtica vorágine de cambios tanto en el plano personal como en el profesional.

Notebooks

Aunque pueda parecer sencillo, dejar de lado conocimientos que nos han servido durante mucho tiempo resulta bastante complicado. Las personas nos resistimos a dejar aquellas ideas que nos han servido como soporte, o para entender y comprender nuestro entorno y que han facilitado el que pudiesemos funcionar como lo hacíamos.

En el fondo se trata de salir de nuestra zona de confort, una vez más, y darnos cuenta que ha llegado el momento de actualizar nuestros conocimientos.

Algunas ideas que me han funcionado y que he ido descubriendo a lo largo de estos últimos años:

  1. Leer, leer y leer: cuando leemos ampliamos nuestros horizontes, aprehendemos ideas y conocimientos nuevos( sí, has leido bien: he usado la palabra aprehender en vez de aprender). En definitiva, abrimos las ventanas de nuestra mente para que entre el aire fresco y discurra por todos lados.
  2. Tener juicio crítico: no se trata de aceptar y dar por bueno todo lo que llega a nuestras manos, sino de formar nuestra propia opinión sobre diferentes temas y discernir entre lo que nos interesa y lo que no.
  3. Aceptar que nuestros conocimientos se han vuelto obsoletos: algo que nos suele ocurrir es que tendemos a pensar que nuestros conocimientos sobre una determinada materia sólo necesitan una pequeña actualización de vez en cuando. La llegada de la tecnología y en especial de las redes sociales ha hecho que la difusión de los conocimientos sea mucho más rápida que hace unos pocos años. Este hecho hace que los conocimientos necesiten ser revisados mucho más rápido que hace algún tiempo y,  especialmente, aceptar que podemos quedarnos obsoletos en poco tiempo.
  4. Poner en práctica esos nuevos conocimientos adquiridos: esta es la parte más dificil ya que supone asomarnos al prepicio de dejar lo que nos resulta conocido y cómodo para adoptar unas ideas que todavía no hemos hecho nuestras y con las que, muchas veces, no terminanos de identificarnos.
  5. Equivocarse, desaprender y volver a aprender: cuando manejamos ideas nuevas es normal que podamos equivocarnos, que cambiemos con cierta facilidad de criterio hasta que demos con aquello con lo que nos identificamos. Si eso sucede, que sucederá, incorporarlo como parte del aprendizaje y revisar lo que no nos sirve para desecharlo.

Quien renuncia a desaprender está negándose la posibilidad de ser alguien distinto de lo que es. Tweet: Quien renuncia a desaprender está negándose la posibilidad de ser alguien distinto de lo que es via @isa_iglesias_al

 

Isabel Iglesias

 

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8 thoughts on “#Chispazos de formación 13: aprender a desaprender

  1. Artículo del Wall Street Journal: las empresas de EEUU comienzan a eliminar los departamentos de recursos humanos.

    Companies Say No to Having an HR Department

    Executives say the traditional HR department—which claims dominion over everything from hiring and firing to maintaining workplace diversity—stifles innovation and bogs down businesses with inefficient policies and processes. At the same time, a booming HR software industry has made it easier than ever to automate or outsource personnel-related functions such as payroll and benefits administration.

    http://online.wsj.com/news/articles/SB10001424052702304819004579489603299910562

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    1. Gracias Bernabé por dejar el enlace al artículo. Seguro que a todos los lectores del blog les resultará interesante leer cómo hay empresas que han decidido acabar con el típico departamento de RRHH. Me alegra ver que se empieza a considerar una nueva forma de hacer RRHH en las empresas ya que es algo que llevo promulgando desde hace mucho tiempo en el blog.

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  2. Pues no he roto yo huevos….
    Personalmente, a mis 50 años (luz), puedo decir que estoy fuera de mi zona de confort, pero tengo un problema (reto), y es el conseguir que mis compañeros de trabajo también salgan, o al menos que toquen la tangente.
    En una empresa con cerca de 20.000 empleados, es un arduo trabajo, así que, aquí estoy, estrujándome el coco a fin de conseguir un puñado de adeptos a la idea que tan afortunadamente has expresado en tu post, Isabel.
    Un abrazo, Salva.

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    1. Hola Salvador y bienvenido al blog.
      Conseguir adeptos, como dices, no es nada fácil. En el fondo le estás diciendo a la gente que dejen su zona de confort se expongan. Y eso no suele gustar mucho.Parece mentira lo cómoda que se encuentra la gente en trabajos aburridos, poco retadores y que no permiten desarrollarte profesionalmente. Y aún así prefieren eso a poder aspirar o encontrar algo mejor. Claro que llegar hasta ahí supone tener que hcer cambios y reconocer que hay que soltar cambios en el camino.
      Tu reto Salvador es fascinante, sobre todo porque he visto la empresa para la que trabajas.
      Te deseo lo mejor y por supuesto, aquí seguiremos rompiendo huevos para hacer la tortilla.
      Gracias por pasarte.

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  3. Desaprender, qué difícil resulta a veces! En muchas ocasiones, no es solo cuestión de conocimientos nuevos, sino de probar a actuar de manera distinta y para eso, hay que dejar atrás ciertos hábitos de vida. Si el deseo de cambio no es fuerte, la zona de confort sale ganando. Interesante post, Isabel.

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    1. Y que lo digas Mercedes. Yo lo cuento en el post y puede parecer que es algo fácil. Y no lo es en absoluto. De hecho ese post es una reflexión de mis últimos 6 años donde han habido grandes cambios de hábitos, de conductas…en todas mis áreas.Nuestra zona de confort es uno de nuestros peores enemigos. De nada servirá que nos lo pongan todo en bandeja si los primeros que no nos decidimos a querer cambiar somos nosotros.
      Un placer tenerte de nuevo en el blog Mercedes.

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  4. Yo creo que lo que más nos cuesta es aceptar que una vez nos han sacado de nuestra zona de confort hay que asumirlo. La otra cuestión sería el equivocarse y errar para mejorar y aprender, pero a veces da la sensación de que tenemos que ser máquinas y al realizar alguna cosa mal pareces “el señalado”. Está en nosotros mismos la capacidad de desaprender, de formarse, de mostrar la mejor actitud para conseguir lo que nos hemos propuesto y por último leer, leer y leer nos amplía nuestra visión y los horizontes. Un post que aporta valor Isabel.

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    1. Gracias Miguel Angel y qué razón tienes!!!. El fracaso se ve muy mal y las personas tendemos a no arriesgarnos sólo para evitar escuhar la dichosa palabra.
      Como se suele decir, para hacer una tortilla hay que romper los huevos.

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