El directivo que regaló su caja de bombones

Hace unas semanas tuve un día bastante malo: se me estropeó el coche y además estaba lloviendo. Llegaba tarde a una reunión así que lo que lo del coche vino a añadir más tensión de la que llevaba.

Al final llegué a la oficina y empecé la reunión tarde. A media tarde salí de la reunión para tomarme un descanso. Me sentía agotada y necesitaba respirar un poco de aire.

Cuando me senté en mi mesa delante del ordenador me encontré un bombón encima del teclado. Miré a mi alrededor para ver si el resto de mis compañeros lo tenían. Por la hora que era ya no quedaba casi nadie y por supuesto no había bombones encima de la mesa.

Le pregunté al único compañero que quedaba.”Te lo ha dejado Fátima” me dijo. “Hoy es su santo”. No había coincidido con ella en todo el día con lo que no había tenido la oportunidad de felicitarla ni de decirle nada.

Lo cierto es que aquél bombón fue un soplo de aire fresco en mi ajetreado día. Lo desenvolví y disfruté de esos escasos dulces minutos mientras lo paladeaba.

Parece mentira lo que un pequeño detalle había producido en mí: había pasado de sentirme cansada y preocupada a ver las cosas de manera diferente.

De vuelta a casa fui pensando en lo que había supuesto ese bombón en mi rutina del día y cómo un pequeño detalle podía haber operado en mí un cambio de ánimo tan rápido.

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http://www.desmotivaciones.es

¿Y si fuesemos capaces de hacer lo mismo con nuestros compañeros de trabajo y colaboradores?

No quiero decir con esto que regalemos todos los días bombones u otras cosas ya que al final perdería todo su sentido. Pero sí tener detalles, como una palabra de halago, interesarse por la salud de un familiar o simplemente hacerle saber que esa persona es importante para tí. Detalles que no suponen un coste y que puede ayudar a mejorar el clima laboral y las relaciones con los compañeros.

Desde que empecé a trabajar en RRHH he tenido oportunidad de leer bastante acerca de la motivación laboral ya que es uno de las temas, desde mi punto de vista, más difíciles de conseguir.

No en vano estamos trabajando con las expectativas, los deseos, las ilusiones, los sueños de las personas.

Independientemente de las diferentes teorías que se manejan en los programas de formación de RRHH, soy de la opinión que conseguir mejorar la motivación laboral debe ser algo que se construya todos los días.

No basta con gestos aislados y esporádicos para que se produzcan cambios reales en la motivación de nuestros colaboradores.

De nada sirven todos estos planes orientados a fomentar la motivación laboral si después tu jefe prácticamente no tiene comunicación contigo, ni se interesa cuando tu hijo está enfermo y te ve preocupada.

He tenido ocasión de trabajar en empresas donde la retribución era muy generosa pero el clima espantoso.

Sinceramente prefiero trabajar en una empresa donde las relaciones con los compañeros sean cordiales sin tener que preocuparme de quién será el próximo en ponerme la zancadilla por muy bien que me paguen y asumir que “va en el sueldo”.

Porque motivar y generar un buen clima es reponsabilidad de TODOS y cada uno de los miembros de una organización y no es patrimonio exclusivo del área de RRHH.

Ese quizás sea uno de los errores más frecuentes: pensar que la responsabilidad de motivar a los empleados es algo inherente del departamento de RRHH sin que el resto de los mandos se involucren en ello.

Desde el área de RRHH se puede orientar, poner las bases, formar, apoyar…. pero el día a día debe ser cuestión de las personas que dirigen equipos y que tienen colaboradores a su cargo.

Hace algún tiempo, trabajé con una persona en un proceso de coaching que tenía dificultades para conectar con su equipo. Decía que estaba muy ocupado como para entretenerse en conversaciones de pasillo.

Su equipo pensaba de él que era agrio y muy poco accesible. Excesivamente orientado a los resultados y sin casi interés por el estado de ánimo de su equipo.

La consecuencia de ello era que el clima laboral del departamento era bastante malo y los resultados no acompañaban en absoluto.

Le sugerí que empezase por abrirse al mundo que le rodeaba y en especial a su equipo. Que explorase qué sabía de ellos, de su situación personal, sus expectativas laborales, sus miedos, sus ilusiones. En definitiva que conociese a su equipo.

Al principio fue dificil para las dos partes. Para el equipo porque no estaban acostumbrados a que se interesasen por ellos y lo veían muy forzado. El mando intermedio tampoco se sentía mucho mejor ya que era algo que no había hecho hasta ahora y la tentación de seguir actuando como hasta la fecha era muy grande. Se sentía cómodo desempeñando el papel de jefe hosco.

Así que empezamos con pequeños detalles, como dar los buenos días sonriendo, darse cuenta de si una colaboradora se había cambiado el peinado, un colaborador llevaba una corbata diferente… pequeños detalles para hacerle saber a su equipo que eran importantes para el.

Con el tiempo, el clima fue mejorando y los resultados también llegaron. Algún tiempo después me reconoció que nunca más volvería a subestimar el poder de los pequeños detalles.

Y tu, ¿te animas a regalar un bombón a tu compañero?


24 thoughts on “El directivo que regaló su caja de bombones

  1. Como en tantas ocasiones lo más fácil resulta ser lo más difícil, y si se consigue esto último no le damos importancia a lo primero. He conocido a mucha gente a la que le cuesta horrores exhibir una sonrisa, aunque sea provisional, estratégica, pero cuando se carece de habilidades sociales – a las que tan poca importancia les damos -, hasta los “bombones” son una pesadilla.

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  2. Comenzare diciendo que me has dejado un “bombom” en mi correo.. Me has hecho el día..
    El clima laboral es una de las cosas que mas se hablan y que menos cuidamos, como dices por estos pequeños detalles.. Así como un pequeño detalle te ayuda a mejorar el ambiente en el área, también hay los que por descuido lo hacen más turbio.. He tenido que vivir ambos escenarios y he aprendido a sacar provecho de ambos.. Obvio que el primero para mejorar y el segundo para saber que no hacer con mis reportes o colegas.. No siempre el reconocimiento monetario es suficiente, tambén de vez en cuando nocesitamos que nos den una palmada, que nos regalen como dices una sonrisa o simplemente un gracias, detalles que se vuelven invaluables. y generar un valor agreado.

    Saludos

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    1. Gracias Luis por tu comentario. Ojala pudiese dejar más bombones en los correos de todos.Me ha encantado la forma en la que lo has expresado.
      Gracias por dejarme un bombón en mi blog. Comentarios como el tuyo son los que me empujan a seguir escribiendo.

      Gracias de corazón Luis.

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  3. Hola:
    Totalmente de acuerdo con los mensajes que invitan a la tolerancia , a la paz y por lo tanto a la armonía. Soy directiva desde hace más de 30 décadas .Aseguro que el triunfo , los pequeños y grandes logros surgen con la base del : conocimiento, la aptitud, el profesionalismo pero este no existe y todo aquello no se da si no consideramos a la persona en primer término . Esto no significa no ejecutar , no hacer , anular la relación reflexión – acción y la autoevalución , sino quiere decir que en el diario vivir el detalle hablado, escrito , gestual : me importas hace al rendimiento y a la permanencia de la persona en la organización como a la producción del equipo.
    Delegar corresponde a todo conductor pero abandonar la responsabilidad en el àrea de RRHH u otros es dejar la personalización y trato con el otro para caer en al indiferencia y bajos resultados .

    Esperemos que muchos cambien para que la felicidad se de en todos los aspectos.

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    1. Hola Graciela:

      Gracias por aportar tu experiencia y más teniendo en cuenta que llevas muchos años como directiva con lo que supongo que este tipo de situaciones son bastante habituales para tí.
      Creo que para un directivo lo más dificil es poder gestionar equipos de colaboradores tratando de que cada uno saquen lo mejor de uno mismo. Y para eso lo mejor es centrarse en los pequeños detalles. Al final, cmo tu dices, la persona debería ser considerada como lo principal, aunque hoy en día priman más los resultados económicos que las personas.
      El día que seamos capaces de entender que sin las personas son hay resultados excelentes, ese día podremos construir organizaciones excelentes.

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  4. Siempre he pensado, que las grandes cosas están detrás de los pequeños detalles.Una sonrisa en un momento difícil, un comentario acertado en una conversación complicada, un bombón en una tarde imposible.
    El ambiente laboral es el alimento para la cordialidad dentro de la empresa.
    Si realizásemos una encuesta en cualquier organización, un gran porcentaje de los encuestados afirman que valoran más el buen clima laboral antes que unos altos sueldos.
    El trabajo nos lleva gran parte de nuestra vida y por tanto debemos vivirla lo mejor posible, en armonía, desempeñando nuestras funciones sin preocuparnos de quien nos puede poner la zancadilla.
    Espero, que a partir de ahora, en cada mesa de trabajo, haya un bombón que nos arregle una tarde imposible.

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    1. Hola María:
      Yo también opino como tú. ¿Por que será que las sonrisas están tan cotizadas si no cuestan dinero? Creo que resulta más sencillo ser frio y hosco. En realidad nos lleva menos tiempo y esfuerzo. Al fin y al cabo, prepcuparse y ocuparse de los demás conlleva un tiempo y una energía que no todo el mundo está dispuesto a asumir.

      Gracias María. Yo también espero que encima de cada mesa haya un bombón.

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  5. Muy cierto el clima laboral se alimenta por todos los miembros de una organización y además un pequeño detalle cambia la actitud de la otra persona. También la motivación debe ser impulsada por el nivel directivo de la empresa y no sólo del departamento de RRHH

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  6. Buen día.

    No sabes lo bien que se siente que alguien mas, de los que estamos inmersos en esta maravilla que es RH, se de cuenta que efectivamente, los pequeños detalles producen grandes cambios, en mi carrera profesional, me he esforzado por dejar esa nota en todos aquellos que han sido mis jefes y por increíble que parezca, cuando trabaje para extranjeros, entendieron mejor este concepto, no todo se arregla a golpe de cartera, que son esas observaciones, esos detalles (que bien son simbólicos) los que dejan una mejor huella y crean armonía, ya que como humanos que somos, nos agrada saber que los de “arriba” saben quienes están en su empresa o equipo de trabajo.

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    1. Hola Octavio:
      Me alegro que coincidmaos y que podamos encontrar nexos en común en el área de RRHH, una actividad preciosa que poco a poco está encontrando su sitio en las organizaciones.
      Qué razón tienes con tus palabras. No todo se arregla a base de talonario. Las personas necesitamos también una palabra de cariño, aliento… algo muy económico en realidad.

      Gracias por pasarte y por dejar tu comentario.

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  7. Sin duda “El verdadero significado de la vida está en los pequeños detalles”. Un pequeño detalle puede que no tenga importancia, pero la suma de muchos sí que la puede tener, y con la cantidad de horas que se pasa en el trabajo…
    Un saludo.

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    1. Hola Víctor:
      Qué razón tienes cuando dices que lo importante es la suma de muchos detalles. Quizás uno de manera aislada signifique poco pero tomarlo como algo habitual tiene efectos muy positivos en el clima de la empresa. Deberíamos mandar a los directivos a clases para que conozcan los efectos benificiosos de prácticar el “eres importante para mí”.

      Muchas gracias por tu comentario

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  8. Hola Isabel.
    Yo esto de dejar un bombón lo usé alguna vez para ligar cuando quedaba con alguna en una cafetería. Aprovechaba para ponerlo cuando ella iba al baño. En alguna ocasión recibí miradas de aprobación por parte de otras mesas, en plan «buena idea, chaval».
    No funcionó nunca.
    Al menos en las empresas vero que sirve para motivar.
    Un saludo.

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    1. Jajajaja Antonio. No sabía que era una técnica de ligoteo. Es que llevo tanto tiempo fuera del mercado….
      Creo que el sentirnos apreciados y reconocidos nos gusta en cualquier plano de nuestra vida, ya sea personal ó profesional porque en definitiva lo que valoramos es que la persona se acuerde de nosotrosr
      Hace varios años mi jefe se marchó a China y nos trajo a todos los compañeros de la oficina un detalle. Era el Director General!Te puedo asegurar que no tenía necesidad de quedar bien ni nada parecido. Nos lo trajó porque le apeteció hacerlo. Fue toda una sorpresa.

      Muchas gracias por pasarte y dejar tu comentario

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  9. Qué recuerdos me ha traído tu post Isa!
    Hace años tuve un jefe que me “premiaba” con bombones y dulces varios. Luego, es una práctica que yo misma he seguido, un pequeño detalle que no cuesta mucho (económicamente) pero que para quien lo recibe significa mucho. El reconocimiento, que es una tarea pendiente en las organizaciones y que no es sólo subida de sueldo, ni mucho menos. Son unas palabras, un detalle…que al menos a mí me reconfortan por el trabajo bien hecho.
    Saludos.

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    1. Hola Elsa:
      Es cierto, el tema del reconocimiento es nuestro caballo de batalla. Tanto paa los mandos intermedios como para los departamentos de RRHH. De nada sirven políticas grandilocuentes si luego fallamos en las cosas más sencillas y del día a dia.

      Me alegro que te haya gustado.

      Gracias por pasarte y por dejar tu comentario.

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  10. Como directivos tendemos a pensar que se nos paga para estar orientados a la Tarea, y que eso es sinónimo de crecimiento del Negocio. Nos olvidamos de que el Negocio lo hacen las Personas y vivimos en el cortoplacismo. La equilibrada combinación de orientación a la Tarea y a la Persona es lo que hace los negocios sostenibles en el largo plazo.
    Gracias por recordarnos que los bombones no solo son para las fechas señaladas, sino también para los momentos señalados.

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    1. Gracias Daniel:
      Parece mentira que tengamos que recordar que trabajamos con personas y que de vez en cuando necesitan que les prestemos atención y reconocimiento.
      Vamos metidos en nuestra vorágine de datos, resultados, reuniones y plazos que nos olvidamos que la persona que se sienta a nuestra lado puede hacer que el clima de la empresa sea mucho mejor. Tan sólo necesitamos pararnos y dedicarle un tiempo.

      Muchas gracias por tu comentario

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  11. Me encanta Isabel. El buen clima se crea, por regla general, con pequeñísimos detalles sin valor económico: un halago sincero, un apretón de manos, una sonrisa. ¡¡¡El día que descubramos el poder de las sonrisas¡¡¡.
    Y comparto tu idea: es un deber de tod@s y no de un departamento concreto. Si no fuera así ¿en las empresas sin departamento de RRHH la gente debe llevarse a matar porque nadie se encarga del asunto?.

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    1. Hola Myriam:

      Como no! Otra cosa en la que estamos de acuerdo jeje. Es cierto que cuesta poco mejorar el clima laboral en la empresa y además, puede ser muy barato.En mi empresa tenemos un eslogan en una zona que dice: la sonrisa es más barata y da más luz¡Sonrie!.

      Gracias guapetona por estar siempre ahí.

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